El intento de fraude que fue detenido a tiempo
Quién nos consultó: el área de Administración de una empresa de servicios.
El problema: llegó por el chat interno un mensaje de un supuesto gerente pidiendo una transferencia urgente. El nombre y la foto eran los de siempre; la cuenta, no.
Lo que hicimos: la protección de identidades que ya estaba activa detectó el acceso extraño y bloqueó la cuenta en minutos. Y el personal, entrenado para desconfiar de las urgencias, frenó el pago y verificó por otro canal.
Lo que ganó la empresa: la transferencia nunca salió: el dinero quedó donde tenía que estar. Y la dirección comprobó que el entrenamiento funciona en la práctica, no solo en los simulacros.
Resuelto con

